Empecemos por el principio, Queen’s Blade, una de serie de libros empleados en juegos de mesa, en las páginas de cada libro vienen datos sobre daños causados, recibidos, cambios de estado… lo típico de este tipo de juegos. En estos juegos, cada libro suele representar a algún guerrero en el sentido más amplio de la palabra, lo mismo hablamos de un caballero con lanza y caballo que de un robot gigantesco o a un cruce entre ardilla mutante y unicornio de 3 cabezas… cada juego tiene su mundillo y sus personajes correspondientes. Con Queen’s Blade, HobbyJAPAN (la empresa detrás de todo) tuvo una visión sencilla, hacer un juego en el que todos los guerreros sean mujeres hermosas, para ello, contactaron con artistas famosos de Japón para que diseñaran a las féminas guerreras y… ¡Bingo! fue todo un éxito, los libros se vendieron (y se venden) muy bien y se siguen sacando nuevos… pero eso sería sólo el principio: mangas, libros de ilustraciones series de anime, figuras y toda clase de merchandising no tardaría en llegar.
En algún momento, no sé si por iniciativa propia de HobbyJAPAN o por sugerencia externa, decidieron sacar libros basados en personajes ya existentes del mundo del manga, anime y videojuegos, así nació Queen’s Gate. Aquí encontramos a féminas de orígenes tan variopintos como Lilith de Tekken, Ink de Moetan, Taki de Soul Calibur, Kasumi de Dear or Alive, Iroha de Samurai Spirits o Kanu Uncho de Koihime Mussou… en unos casos el diseño es el original y en otros se ha empleado a algún artista conocido para realizar la reinterpretación. Al igual que con Queen’s Blade, el merchandising de todo tipo no tardaría en llegar.
Cuando hay una serie de anime de por medio con cierto éxito, el videojuego no suele estar muy lejos y así fue, tras las dos series de anime de Queen’s Blade, saldría el videojuego Queen’s Blade: Spiral Chaos para PSP de la mano de Bandai. Para la ocasión, eligieron el género de la estrategia por turnos y básicamente hicieron un Super Robot Wars en el cual, en el cual, en vez de robots, tenemos a las luchadoras repartiendo tortas, tiene sus peculiaridades, pero la mecánica es la misma. Un año y medio después saldría su continuación espiritual, el título que nos ocupa, Queen’s Gate: Spiral Chaos.

Maron Macaron, la protagonista
En Queen’s Blade, más o menos se pueden hacer grupitos entre personajes buenos, malos y regulares por lo que se puede montar una trama y aún así, en el videojuego tiraron por la ruta de en medio y se inventaron personajes originales para llevar todo el peso de la trama… en Queen’s Gate, no hay ningún personaje genuinamente malvado por lo que hay que inventarse algo y así tenemos a Maron Macaron, la repostera mágica, como personaje original y protagonista, por otro lado tenemos a sus rivales (compañeras de clase que han salido un poco gamberras). Muy a grandes rasgos, la historia nos habla de una serie de puertas dimensionales por las que se han colado las protagonistas y han ido a parar a mundos diferentes. Para dar un poco más de variedad, se incluyen a todos los personajes del videojuego de Queen’s Blade y como invitada especial a Wonder Momo, que la última vez que la vimos creo que fue junto a Bravoman en Namco x Capcom (juego de Monolith, grupo detrás de Xenosaga y Xenoblade) para PS2 pero que viene de una antigua recreativa de Namco (creo que en la Consola Virtual de Wii está disponible aunque sea en su conversión para PC Engine).

Wonder Momo
La mecánica es la estándar de los juegos de este tipo, el juego está dividido en bandos y a cada bando le toca un turno, durante nuestro turno podemos movernos por el mapeado y si estamos cerca de una unidad enemiga, atacarla. Para que no sea tan soso, cada personaje tiene una serie de habilidades propias que se van desbloqueando según subimos de nivel y otras que se consiguen mediante objetos. Cada personaje tiene una barra de salud (HP) principal que al vaciarse indica que esa unidad ha sido derrotada, además, la armadura (eso de armadura es un decir) de cada personaje principal y algunos enemigos también tienen sus barras de HP independientes (cabeza, torso, brazos…) y si destruyen la armadura por completo, al margen de que quede reflejado en el “sprite” del personaje, esa unidad habrá sido derrotada aunque la barra de principal de HP esté llena… si destruyen varias partes de la armadura (pero no completa), el personaje puede ruborizarse y quedar inutilizado algún que otro turno; así pues, ante enemigas muy poderosas, puede salir más a cuenta destruir la armadura que vencer de forma común. En los dos vídeos podéis ver ejemplos de esta curiosa mecánica.

Ivy de Soul Calibur dcon la armadura destrozada
Además de la barra de HP, existe una barra de puntos de acción (AP) que nos pondrá las limitaciones a los ataques; cada ataque requiere una serie de puntos y en cada turno podemos realizar unos cuantos ataques (depende del nivel de nuestra luchadora), pero ese coste de puntos, aunque tiene un nivel base, no es fijo ya que realizando diferentes ataques en cierto orden se puede rebajar el coste o subirlo de forma desmesurada… la idea es que ataquemos, pero reservemos puntos para cuando la máquina nos ataque podamos responder… en cada turno recuperamos algunos puntos, pero no es raro quedarte a cero. Finalmente tenemos una barra de poder que se va rellenando según atacamos y que una vez completa, quitaremos bastante más y nos permite realizar un ataque especial muy poderoso, que antes debemos haber desbloqueado (depende del nivel del personaje) y que no todo el mundo tiene.

Mina Majikina de Samurai Spirits
Los personajes están divididos en tres categorías según sus aptitudes (lo que se traduce en guerreras, espirituales y a medio camino entre las otras dos) que se representan por tres colores: rojo (guerreras), azul (espirituales) y amarillas (intermedias). Estos tres colores vienen a ser como el triángulo de las armas de Fire Emblem (espada>hacha>lanza>espada) o el juego de piedra, papel o tijera… el rojo vence al azul, el azul al amarillo y el amarillo al rojo. Que tu unidad sea del color ganador frente al enemigo significa que le quitarás de base un 10% más, si fueses del color perdedor frente a un color ganador, quitarías un 20% menos. Pero esos % se pueden variar, cada personaje puede equiparse tres joyas, estas joyas otorgan nuevas habilidades (aumentar tú velocidad, envenenar, recuperar HP, etc.) y vienen de los 3 colores indicados, así pues, cada joya que equipemos del mismo color que el personaje, nos darán un 10% extra de daño independientemente del tipo de enemigo al que te enfrentes, por lo que puedes quitar hasta un 30% más, pero si además te enfrentas a una unidad que es débil frente a tu color, le quitas un 10% adicional, por lo que nuestros ataques pueden llegar a causar un 140% de daño. Equipar joyas de otros colores no afecta negativamente, simplemente no obtienes la mejora en el ataque, además, algunas de las habilidades que otorgan las joyas, requieren que uses otra joya de diferente color para poder activarse.

Cham Cham de Samurai Spirits
Los gráficos son muy apañaditos con las luchadoras en el estilo SD (“super deformed”, vamos, cuerpo pequeñito y muy cabezonas) y bastante bien animadas, salpicadas con algunas ilustraciones sacadas de los libros originales, que han sido animadas para dar mayor impacto a los ataques… y para ilustrar las partes de la armadura que se han dañado. Según se va dañando la armadura, esto queda también reflejado en el sprite, si bien, en unos casos es más fácil de apreciar que en otros, puesto que si, por ejemplo, le quitamos la armadura pectoral a Mai Shiranui o a Mina… quedarían desnudas… y si nos vamois a la armadura de las piernas, ni tienen… por lo que se prepresenta con la tela un poco rotilla o no se representa. En cualquier caso, las féminas ligeritas de ropa abundan, pero no hay ningún desnudo. Para ilustrar algunos momentos de la historia, entre fase y fase, nos deleitarán con una secuencia de anime de muy buen acabado (el diseño de personajes es el mismo de la serie de anime). Mirando los libros de Queen’s Gate, veremos que faltan algunas chicas en el juego y es que puesto que salen nuevos libros continuamente, hay personajes que son posteriores al videojuego… aunque también está el caso de Kasumi de Dead or Alive, que por algún motivo no aparece, me imagino que quizá no le hacía mucha gracia a Tecmo el uso del personaje, pero viendo los juegos originales y particularmente los tres Dead or Alive Xtreme (Xbox, Xbox360, PSP) no tengo muy claro que preocupación podían tener…

Ekaterina y Hana de Seikon no Qwaser e Ink de Moetan
En el apartado sonoro quizá cabría esperar que cada personaje tuviese alguna de sus melodías clásicas (de su serie de anime o videojuego), pero no ha sido así, sino que todas las melodías son originales y una misma melodía la emplean 3 ó 4 personajes. En el apartado sonoro, oiremos que sólo hay voces durante los ataques y los vídeos, el grueso de los diálogos está está en texto… por lo que tampoco es que haya mucha variedad de sampleados de voz. Los efectos de sonido son lo que cabe esperar, no hay nada que desentone ni nada particularmente espectacular.
El resultado de todo, es un juego de estrategia muy completito y que supera ampliamente la media de juegos basados en alguna licencia… si bien no se puede ocultar el tema de las luchadoras sexis que van perdiendo ropa (una vez más, nunca se llega al desnudo ni al top less), lo cual atraerá a algunos, a otros les dará igual y a muchos les causará vergüenza ajena. Pero vamos, que si quitamos a Dizzy, Iroha, Alice y compañía y las sustituimos por tanques, perderíamos todo el atractivo de las protagonistas, pero tendríamos un juego igual de bueno.
Mai, Iroha, Mina y Cham Cham
Jeane, Maron, Cute, Dizzy, Ink, Ivy, Kotone, Wonder Momo…




















































