Se ha hecho eterna la espera, pero ya ha llegado la nueva generación de consolas. Viendo los primeros títulos (casi todos conversiones tardías de Ps360 y sólo unos pocos títulos realizados expresamente para Wii U) la primera impresión es que gráficamente no va a ir mucho más allá de lo ya visto si es que no retrocedemos, luego lees como han hecho las conversiones en 3 meses y la sorpresa no es que los juegos vayan a trompicones como quien dice sino que no se carguen la consola al ponerle el disco… en cualquier caso, como norma general los primeros títulos suelen ser nefastos en términos técnicos (salvo alguna joya que se escapa de vez en cuando y que no parece que se de en esta ocasión), por las prisas y los kit de desarrollo incompletos y en continua evolución, ya por el próximo E3 deberíamos tener una mejor idea de sus capacidades técnicas. Pero ya sabemos, que al igual que con Wii, lo importante de Wii U es más que las tripas de la consola, la experiencia de juego que sólo es posible (al menos sin demasiados quebraderos de cabezas y bolsillos profundos) mediante el GamePad.
Como ya sabréis, hay dos modelos, uno con 8GB y otro con 32 GB de memoria interna… de esas capacidades, unos 5 GB son reservados para el sistema (que es una burrada, pero en los buenos tiempos, la PS3 poco más o menos se comía la mitad del disco duro para Linux y para el sistema y con una 360 Arcade tampoco es que quede mucho espacio libre), por lo que si hay cierta intensión de comprar títulos de tienda (vamos, que a parte de en la eshop, también se pueden adquirir en disco) independientemente del modelo que elijas, necesitarás el disco duro… ahora bien, si sólo te interesa tener digitalmente los títulos exclusivos de la eshop, por ahora debería bastar cualquier modelo.
A partir de ahora deberíamos empezar a ver algunas impresiones de lo que es posiblemente la apuesta más importante en Wii U (tras el mando), Miiverse.