Tenía que hacer una elección… esperar al viernes y comprar The Legend of Zelda Wind Waker HD (Wii U) o irme de cabeza a la eShop japonesa y bajarme Monster Hunter 4 (3DS), esperé al Nintendo Direct por si soltaban algún bombazo raro (Shibata: «Y una última noticia, en cuento acabe la presentación podréis adquirir en la eShop «Pulstar Hyper HD» el clásico título de NeoGeo rehecho desde cero en exclusiva para Wii U») y como no pasó nada, pues moneda al aire y ganó Monster Hunter 4.
El punto fuerte de los Monster Hunter es el juego en equipo (ya sea local u online), aspecto que en las pocas horas de juego que tengo ni me he planteado usar, así pues lo poquito que voy a comentar es referente al modo historia para 1 jugador, aspecto que a priori parece estar algo más elaborado que en MH3. Quizás es que estoy demasiado acostumbrado a la armadura y las armas que tengo en MH3HD con RC70, que al empezar de cero con la armadura de hojalata y el mondadientes como arma pues las cosas se ven bien distintas, pero la primera impresión es que los enemigos, incluso los pequeñitos, son más cafres y salen en mayor número. Mi experiencia de juego se limita a las espadas gemelas (y si mis movimientos en MH3HD son indicativos de algo, seguramente nunca cambie) y debo decir que no noto nada raro, parece que el aspecto sonoro lo han mejorado y cada espada hace unos ruidos muy particulares, pero las habilidades son las mismas en general; más allá de los monstruos nuevos, quizás el aspecto que más llama la atención es que los combates son más dinámicos, gracias al nuevo diseño de los escenarios que suelen ser bastante más grandes y contienen múltiples desniveles, así pues las carreras, los saltos y trepar muros están a la orden del día incluso para vencer a un simple jaggi.
Según vaya avanzando ya iré contando más, pero apunta muy buenas maneras. La base parece ser la misma que se inició en Wii (que seguramente no sería muy diferente a lo visto en PSP y PS2 con anterioridad), añadiendo nuevos elementos, puliendo algunos antiguos, pero sin escogorciar la fórmula que funciona de maravilla; o mucho cambian las cosas o, por así decirlo, se trata de una evolución de MH, no de una revolución.