Frikiforms se trata de un caso raro de videojuego en muchos sentidos, pero sobre todo en que no parece tener una meta… no hay que obtener tal puntuación, no hay que salvar a nadie, simplemente te paseas por los escenarios… puedes hacer otras cosas, pero no tienes porqué…
Volvamos al principio, la gracia del juego consiste en que puedes (y tienes) que crear a tus propios personajes, gracias a un editor bastante completito que funciona de forma similar a los Lego, coges una pierna de aquí, una cabeza de allá, unos ojitos de sapo, una boca de vampiro… hasta un máximo de 20 partes y tendremos nuestra propia aberración… que además podremos compartir mediante QR; cada “pieza” se puede girar y deformar a gusto, por lo que puede servir para más cosas de lo que parece a priori, además iremos consiguiendo nuevas partes con formas bastante curiosas, por lo que en lo que quizá gastábamos 3 partes, con un poco de suerte podríamos hacerlo con una sola parte… así tendríamos otras dos partes para usar en otra cosa.
El juego es básicamente de plataformas, nuestras creaciones se moverán por un mundo similar a los de Super Mario, con sus ladrillitos que podremos romper para conseguir monedas, y lo harán de una forma muy curiosa. Todo se maneja con la pantalla táctil, en ella veremos una bola que simboliza a nuestro personaje, si tocamos (y mantenemos) fuera de la bola, nuestro personaje irá (si puede) en la dirección indicada… y si tocamos la bola, veremos que podemos “arrastrar” a nuestro avatar por la pantalla, pero con un pequeño detalle, los pies de nuestros personajes se pegan al suelo, y las piernas actúan como si fueran elásticos o muelles… así, para saltar, arrastramos la bola hacia abajo y la soltamos, de manera que nuestro personaje saltará como un resorte… es muy curioso, difícil de explicar, pero fácil de mostrar por lo que os recomiendo ver algún vídeo por internet. Eventualmente, conseguimos nuevos tipos de partes que nos permitirán movernos por el mundo de forma un poco diferente. Por un lado tenemos las ruedas, que nos permiten desplazarnos muy rápidamente por el suelo pero que nos impide romper bloques que estén por debajo nuestra (si para saltar arrastramos la bola hacia abajo y soltamos, para destruir bloques, estén en la dirección que estén, movemos la bola en el sentido contrario, soltamos y nuestro personaje destruirá los bloques a golpetazos con la cabeza, los brazos, el culo, o lo que pille… con las ruedas no es posible destruir bloques inferiores, pues por mucho que estires para arriba, el “rebote” del muelle no baja más que el nivel al que estén las ruedas); también tenemos alas para poder volar, el límite está en una barra que se nos irá gastando y para finalizar (de lo que he visto), las aletas, que funcionan de forma similar a las alas, pero por debajo del agua, en resumen, nos permite bucear con más soltura.

Boss Borot
Una vez que tenemos a nuestra criatura y la soltamos por los mundos para que paste, nos encontramos con que el escenario y los elementos son muy sosillos y con muy poca vida (el suelo, el fondo y poco más…) y es que debemos ir encontrando los diferentes elementos (casas, nubes, pajaritos, árboles…), que se pueden modificar a gusto de igual manera que los personajes, en unos cofres… o en unos huevos. Ala hora de crear nuestro ser, somos muy libres, pero debe de tener una serie de elementos (a bote pronto, piernas o ruedas y boca) y entre ellos está la boca… y es que además de saltar, volar y bucear, debemos comer… nos iremos encontrando árboles con frutas y vegetales… o peces, y cuando nos lo comemos pueden pasar varias cosas… nada, que haga”popó”, que nos salpique o que ponga un huevo… dentro de estos huevos suelen haber monedas, pero de vez en cuando hay sorpresas. También nos iremos encontrando diversos habitantes del mundillo, tanto los que has creado tú, como los “autóctonos” del juego… cuando nos encontramos con otra criatura, podremos hablar con ella y es bastante posible que nos mande una misión (somos libres de aceptarla o no), que es lo más parecido a un objetivo que hay en este juego… hay varios tipos de misiones: romper ladrillos, comer, localizar gemas, hacer de transportista… y por supuesto, el desafío popó (con su variante, el “popó dorado”), en el que efectivamente, deberemos comer hasta que haga su deposición. En fin, una vez cumplida la misión, conseguiremos monedas y además podremos comprar las piezas con las que está construido el personaje que nos mandó la misión, por lo que nuestra variedad de piezas se va incrementando paulatinamente.

Mazinger Z
Es un título muy curioso, no es caro (6 euros), pero no es para todo el mundo… hay que tener claro que aunque hay un mundillo por explorar que cada vez se hace más grande (cada 5 criaturas que crees, se agranda el planeta)… lo cierto es que la gracia está en hacerte tus personajillos (“formis”) y además te tiene que gustar el comportamiento tan particular que tienen tus creaciones… lo decía casi al principio, lo mejor es ver algún vídeo… y si no te gusta lo que ves, olvídate.

Sachiel