
Le ha costado, pero por fin el primer título fuerte de Wii U ha salido a la venta… se suponía que saldría en 2012 o principios de 2013 y aquí estamos casi agosto de 2013. En fin, los retrasos con Nintendo son bien conocidos y gracias a ellos los títulos de Nintendo podrán ser mejores o peores, pero tienen ese acabado especial característico, podrá tardar eones en salir, pero un juego no sale a la venta hasta que está listo. En fin, vamos a lo que vamos.
Ya en GameCube escuché muy buenas cosas de los dos primeros Pikmin (reeditados en Wii), pero nunca estuvo en mi radar… eventualmente jugué a una demo de un juego llamado Overlord que me encantó y no tardé en comprar, como posteriormente hice con Overlord 2 y Overlord La Leyenda Siniestra (Wii); lo importante de Overlord es que me enteré de que se trataba de una copia descarada de Pikmin pero en cafre, así pues cuando Pikmin 3 fue anunciado para Wii U, automáticamente apareció en mi radar y me pareció una ocasión tan buena como cualquier otra para darle ya de una vez por todas una oportunidad a Pikmin y que queréis que os diga, aunque me falta bastante juego por ver, por ahora ha superado mis expectativas.
Os ahorro los detalles de la historia, pero en la base de todo nos encontramos con un protagonista (3 en este caso, pero no cambia demasiado la cosa) básicamente inútil, es decir, por sí mismo no puede hacer nada, que por casualidad se encuentra con unos pequeños seres (Pikmins) de diversos tipos (cada uno con una especialización) que lo empiezan a seguir y que acatarán sus órdenes… así pues, tú controlas al protagonista y el protagonista a su vez controla a los Pikmin que son los que harán todo el trabajo, ya sea luchar, destruir elementos, recolectar frutas… lo dicho, lo hacen todo. En un momento dado puedes llevar una auténtica legión de 100 pikmins, estos, en algún caso te los encuentras sueltos por los escenarios y sólo hace falta llamarlos para que acudan, pero lo normal es que tengas que cultivarlos… y es que los pikmins son como unos duendecitos emparentados con las plantas, para cultivar los pikmins se necesitan semillas y las semillas se producen en unas especies de cebollas mediante algunas materias primas (que traerán los pikmins) como flores o cuerpos de enemigos derrotados, según lo que lleven a la cebolla pues se producirán más o menos semillas de pikmins. El fin último del juego es, con la ayuda de los pikmins, conseguir la mayor cantidad de frutas.
Leyendo algunas de las entrevistas más recientes de Miyamoto e Iwata, da la sensación de que las HD se les han atragantado, opinión que viendo New Super Mario U, Game & Wario y en menor medida Nintendoland se puede compartir… pero eso ya se ha terminado. Hay juegos (o incluso demos gráficas de motores de nueva generación) que te juran y te perjuran que son la caña, lo más de lo más y que esos terrenos tan grises y marrones, esas chispitas de fuego esa súper iluminación, son sólo son posible gracias a un par de tarjetas de vídeo en paralelo de 7TFLOPS (900€ cada una)… eso u 8GB de DDR5 en su defecto… no dudo de la realidad de las palabras ni de los datos técnicos… pero luego en contraste te encuentras con juegos como Pikmin 3 (o Trine 2 por ejemplo), que no presumen de nada… pero será por modestia, porque se te abren los ojos como platos. Desconozco si las técnicas gráficas empleadas se pueden calificar como avanzadas o si básicamente es un juego de Wii con mejores texturas, me da igual, lo que tengo claro es que se trata de unos de los juegos más bonitos que he visto… por supuesto no es más que una apreciación personal, pero tras este título, tengo grandes expectativas puestas en el apartado gráfico de los próximos títulos de Nintendo.
Con el sonido, lo único que me gustaría comentar es que tras sacar Nintendo los juegos anteriores en estéreo ramplón, Pikmin 3 cuenta con un sonido envolvente muy apañadito.
Sobre el control… bueno, se controla bien con el Gamepad, pero hacedme caso, si tenéis un Wiimote y un nuchuck por ahí sueltos, no perdáis el tiempo, empleadlo… este es uno de los títulos que mejor aprovechan su uso.
Lo dicho anteriormente, todavía me queda mucho juego por delante y no os voy a mentir, prefiero ir haciendo el cafre en Overlord (¡ojalá Codemaster haga otro!) que recolectando frutas en Pikmin 3, pero todo apunta a que Miyamoto lo ha vuelto a hacer y ha creado una nueva joya de los videojuegos.
